Decantar o Trasvasar



El español es una lengua viva. Como algo vivo se nutre y debe crecer, y en consecuencia puede morir. Esto ultimo es tarea afanosa de algunos que pretendemos escribir, pero sobre todo de los medios electrónicos de comunicación, quienes con descuidada expresión verbal nos colman de barbarismos y barbaridades que consumimos a granel.

Muy lejos de intentar ser un purista de la lengua, pero antes de olvidar el poco español que detento, me he determinado acercarme a la precisión en el uso de las palabras. Si a estas alturas algún tolerante lector me sigue leyendo, se preguntara que tiene que ver este preludio con el tema que el titulo sugiere. Pues aquí va.

Alguna vez hemos preguntado por que o cuando se debe decantar un vino. Los textos y los conocedores afirman que cuando el vino es viejo a fin de separar los sedimentos, o porque el vino necesita oxigenación. Para que respire. La respuesta puede ser valida. Sin embargo, buscando la precisión, la pregunta a esa respuesta debería ser: ¿Porque o cuando se debe de trasvasar un vino?

El trasvasado o trasvasijo se refiere a cambiar de recipiente un liquido, a trasegarlo. En función de lo anterior el vino se trasvasa básicamente por dos razones; para decantarlo o para airearlo.

Decantaremos un vino solo cuando contenga sedimentos producidos por la edad o por la falta de filtración a efecto de separar los sólidos del liquido. Estos sólidos conocidos como posos, son sedimentos de taninos y otras sustancias de los vinos tintos que se precipitan en el fondo de la botella.

Para decantar un añoso vino como los mas enterados, deberemos dejar la botella parada por lo menos un día antes de disponernos a beberla, de manera que el sedimento se deposite en el fondo. Después vertiendo despacio se trasvasara el vino al decantador, mirando al interior de la botella apoyándonos con una luz fuerte cuidaremos que el vino no venga turbio. Dejaremos de verter el vino cuando llegue al sedimento, que deberá quedar en el fondo de la botella. Mientras mas añejo sea el vino mas delicado puede ser, por tanto no se debe dar aireación excesiva a un vino de edad avanzada ya que corremos el riesgo de que se desvanezcan sus características rápidamente después de 10 a 15 minutos de estar expuestos al aire. Por tal motivo los decantadores para este efecto deberán ser estrechos, nunca de base amplia como esos tan bonitos que conocemos.

Cuando queremos airear u oxigenar un vino -para que abra decimos-, solo lo "trasvasaremos". Entonces será muy conveniente hacerlo en una de esas artísticas vasijas de base ancha, que permitirá una exposición mas amplia de nuestro vino con el oxigeno. En este proceso el oxigeno del aire se combina con el vino abriendo los sabores y suavizando los taninos. Si nuestro vino es muy joven, y después de trasvasarlo continua muy brioso le podemos bajar los ímpetus con algunas buenas vueltas, que para eso se pintan solas esas vasijas de base amplia.

Y retomando de líneas arriba el tema de la precisión en el uso de la lengua. Preciso es, terminar con este texto para dejar que la otra lengua, la receptiva, se deje acariciar por la sedosidad del vino que acabo de decantar. Haga usted lo mismo y apague la tele.

Salud!
Arq. Joaquín Fernández Rizo