Vinos Defectuosos


Arq. Joaquín Fernández

Recientemente, comiendo con mi esposa en un bistro francés de Las Vegas pedí una botella de vino, era un vino francés del rodano, un cote du rhone bastante bebible pero nada impresionante como para recordar su nombre. El capitán me muestra la botella, la abre y me sirve un poco en la copa, lo huelo, doy un pequeño sorbo y asiento con la cabeza. El capitán sirve las copas a la mitad....-ting- ¡salud¡-¡salud¡

¿Como sabes cuando un vino esta malo? ¿Y si estuviese malo lo devolverías?
- Me inquirió mi esposa-

..... Afortunadamente han sido muy pocas mis experiencias con vinos defectuosos y definitivamente cuando esto sucede hay que devolverlo -le respondí- Sin embargo, hay que tener muy claro que esto no es aplicable a que el vino no nos guste, o que no reúna las expectativas que de el se tenían. El vino podría decepcionarnos pero eso no seria motivo para devolverlo.

Los motivos para devolver un vino es que este saliera defectuoso y los defectos de un vino se detectan fácilmente, con la vista o el olfato. Es por eso que se realiza el examen del corcho para comprobar su flexibilidad y su olor, el cual deberá oler a vino y no a moho o vinagre, esto y/o una inhalación a la copa podrá evitarnos la desagradable experiencia de probar un vino echado a perder.

Aunque te diré que gracias a la tecnología de la modernidad cada vez es mas raro encontrar vinos defectuosos, sin embargo un mal manejo de las botellas puede dar como consecuencia el deterioro del producto que podrá manifestarse como:

Vinos oxidados; que son llamados así porque el contacto excesivo con el oxigeno ha perjudicado su calidad gustativa, y en los blancos se manifiesta porque están apagados, con una capa mas oscura que la normal para su edad y su tipo, y con un color pajizo sin reflejos ambarinos. De olor plano y sin atributos; sabor acidulado. Se dice también "maderizado". Cuando son tintos tienen también un aspecto poco brillante, en exceso amarronado para su edad y su tipo. Nariz débil, desbravada, con un olor y un sabor agridulce que evoca al caramelo.

Vinos picados o agrios; que poseen olor a vinagre debido a un exceso de ácido ascético, característico del vinagre, con un sabor débil y agrio.

Vinos azufrados y reducidos; El anhídrido sulfuroso les da un olor acre, picante y sofocante, semejante al de un cerillo cuando se enciende; producen una sensación de sequedad y de picor.

El ácido sulfhídrico les da un olor a huevo podrido, a caucho, a ajo y a vegetales en descomposición, con los sabores correspondientes. Se dice también que el vino esta "reducido"

Vinos acorchados; que poseen un olor a moho, a corcho podrido, que domina completamente el bouquet y el sabor de estos vinos, los cuales se vuelven imbebibles.

Como vez, estos serian los principales motivos que justificarían el rechazo de una botella de vino y por eso la gran importancia de ese examen preliminar de corcho y nariz por medio del cual comprobaremos únicamente el estado de conservación del vino que hemos pedido. Y no que el vino sea o no de la calidad o características esperadas.....!

Salud y buen provecho!
Arq. Joaquín Fernández Rizo